Ni que decir tiene que la salvaje con la que se había dado cita mi compañero era otra y superaba en belleza a las dos anteriores.
El estado de mi ánimo era exaltado.
Y lo fue mucho más cuando comenzaron sus escarceos de salvajes.
El estado de mi ánimo era exaltado.
Y lo fue mucho más cuando comenzaron sus escarceos de salvajes.
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